La producción de crudo desde ambas fuentes abastecedoras para las refinerías de California, a saber, California y Alaska han venido decreciendo. Esta tendencia está proyectada a continuar, por lo tanto, el abastecimiento de crudo a las refinerías de la cuenca de Los Ángeles desde ambas fuentes ha sido suplantado por el incremento de la importación de crudo petrolero.
Durante el período de 1996 a 2005, el suministro de crudo desde California y Alaska ha venido disminuyendo y ha dado como resultado, un incremento de cuatro veces en las importaciones de crudo a la cuenca de Los Ángeles, de 115.000 barriles diarios (MB/D) a 465 MB/D. El sur de California, o para ser más específicos, el área de la cuenca de Los Ángeles posee la mayor cantidad de refinerías de petróleo en la costa oeste. Dichas refinerías procesan aproximadamente un millón de barriles diarios de crudo a gasolina, combustible de aviones y combustible diesel. Como la producción de la mayor fuente de crudo de esta región, a saber California y Alaska ha disminuido, la importación de crudo vía marítima se ha incrementado dramáticamente en los últimos años y representa más del 40% del total de crudo refinado en el sur de California. Las importaciones actuales de crudo provienen de innumerables fuentes en todo el mundo, incluyendo el medio oriente y América Latina.
La producción de crudo tanto en California y Alaska (a saber, Alaskan North Slope o ANS) se espera que continúe declinando y como resultado, las importaciones de crudo se espera que sigan incrementándose.
La figura 1 muestra, por fuente de origen, el abastecimiento de crudo dentro de la cuenca de Los Ángeles los últimos diez años (1996 al 2005) y las proyecciones de dicho abastecimiento para los próximos quince años (2006 al 2020).
A petición, la Corporación Baker y OBrien ha preparado un estudio para desarrollar una revisión histórica (desde 1995 hasta 2004) y una proyección (desde el 2005 hasta el 2019) de los requerimientos de petróleo crudo en la Costa Oeste, haciendo énfasis en los localizados en California. Adicionalmente, para cada región en California (Suroeste, Noreste y Central), el crudo previsto para estos requerimientos fue identificado por una fuente de producción, a saber, California, Alaska o una específica región extranjera.
El abastecimiento de crudo desde California y Alaska a la cuenca de Los Ángeles está pronosticado a seguir cayendo mientras la producción de estas fuentes siga disminuyendo. Para el 2014, las importaciones de crudo a la cuenca de Los Ángeles están proyectadas a alcanzar hasta un millón de barriles diarios, el doble que en el 2005. Para el 2020, está proyectado que un 90% del crudo abastecido a las refinerías de la cuenca de Los Ángeles será importado.
El incremento de volumen de crudo a la cuenca de Los Ángeles, el cual en su totalidad es despachado por embarcaciones marinas, está actualmente despachado desde varias regiones del mundo, incluidos países distantes y éste patrón continuará.
La figura 2 muestra, por región de origen, la importación de crudo a la cuenca de Los Ángeles en los pasados 10 años (1996 al 2005) y las proyecciones de dichas importaciones para los próximos quince años (2006 al 2020).

Las importaciones de crudo en la cuenca de Los Ángeles desde América Latina también se han visto incrementadas y es actualmente sustancial. Sin embargo, las reservas entregadas y las condiciones limitantes harán que en un futuro las importaciones desde esta región se proyecten más modestamente. Las importaciones de crudo desde el Oeste de África, otra distante región, son actualmente modestas pero se proyecta un aumento, principalmente para conocer el tipo de requerimientos del crudo en las refinerías ubicadas en la cuenca de Los Ángeles.
En la última etapa de nuestro pronóstico se proyectada un incremento de las importaciones desde Canadá, actualmente mínimas, con base a las grandes cantidades de petróleo crudo en arenas petrolíferas de la Región de Alberta. Este será trasportado por tuberías desde la costa oeste de Canadá. Finalmente, el crudo importado a la cuenca de Los Ángeles del lado del Pacífico fue mínimo durante la década pasada, y está pronosticado en permanecer en cero, que es donde ha estado en los últimos dos años.
El reciente e inesperado descenso de aproximadamente 200.000 barriles diarios (cerca del 20%) en la producción de crudo en Alaska, producto de problemas en la bahía Prudhoe, ha provocado la necesidad de incrementar la capacidad de descarga de los VLCCs en la cuenca de Los Ángeles. Este bajo nivel de producción se espera que continúe por los próximos meses. Mientras que las estadísticas no están disponibles todavía, se ha reportado que un número de refinerías de California que procesan crudo de Alaska han aumentado o iniciado importaciones desde Medio Oriente.
